Lo que si quiero hacer saber con toda claridad es que no permaneceré ni un minuto más en el puesto de decano si pierdo la confianza de los colegiados o de los que me acompañan al frente de la nueva junta de gobierno. No será necesario recurrir a la moción de censura. Con la misma libertad que he aceptado el cargo lo dejaré si las circunstancias así me lo aconsejaran.
A propósito de la libertad, creo que viene muy bien en este momento la frase de un político español del siglo pasado que dijo en cierta ocasión: “La libertad no hace felices a los hombres, simplemente los hace hombres.”
Bases sobre las que se va a asentar la gestión de esta Junta de Gobierno:
1) Continuidad reformista respecto a la anterior junta de gobierno. Esa junta ha puesto el listón muy alto. Aprovecharemos todo lo bueno que se ha hecho hasta ahora e introduciremos las correcciones necesarias para mejorar la eficiencia en la gestión.
2) Austeridad. A nadie se le escapa la tendencia sostenible en la reducción drástica de ingresos de nuestra principal fuente de financiación como es el VISADO, consecuencia de una crisis salvaje de la economía y que ha afectado a nuestro Colegio como al resto de los colegios técnicos españoles. A ello, hay que añadir la incertidumbre creada por la Ley Ómnibus y el RD 1000/2010 sobre la dudosa no obligatoriedad del visado colegial. En este Colegio se ha reducido en más del 50% los trabajos visados en el periodo comprendido entre 2007 y 2010, es decir en 3 años la reducción ha sido del 50%.
Esta disminución de recursos obliga a seguir revisando la partida de gastos con objeto de mantener el equilibrio presupuestario entre ingresos y gastos.
El tercer pilar, deberá ser el trabajo y el reto de mejorar la eficiencia a desarrollar por la junta de gobierno, así como la optimización de las actividades del Colegio con objeto de reducir costes.
En materia de PERSONAL, la formación y la motivación serán de interés preferente. En este sentido, el Secretario Técnico a propósito de un acuerdo adoptado por la junta de gobierno saliente, va a participar en un curso de Gestión en la exigente Escuela de Organización Industrial de Madrid.
Junto a esos tres pilares mencionados: CONTINUIDAD REFORMISTA, AUSTERIDAD y TRABAJO, quiero añadir dos más, como son: el INTERÉS GENERAL y LA BUENA FE.
Respecto al Interés General, trabajaremos no solo para el Colegio y los colegiados, sino también para la Sociedad en general, los consumidores y usuarios y colaboraremos fielmente y potenciaremos como no puede ser de otra manera, el diálogo con las Administraciones Públicas.
En cuanto a la BUENA FE, y teniendo en cuenta que como humanos estamos sujetos a la equivocación, haremos todo lo posible por tener el menor número de errores en nuestra actuación y los que tengamos los corregiremos lo antes posible.
Insistiendo en lo referente a los recursos, se hace necesario para mantener la estructura de funcionamiento y asegurar el futuro y la supervivencia, continuar con la línea de austeridad marcada por la anterior junta de gobierno. Se trata de mantener nuestra Institución que lleva más de 50 años de existencia en esta provincia y que ha demostrado ser la garantía de la defensa de la profesión.
Por ello, seguiremos trabajando, entre otros en:
1º) Incrementar o mejorar, si es posible, los programas de formación.
2º) Apoyar decididamente a los Consejos, General y Andaluz, en nuestras reivindicaciones, muy en particular en la pasarela al Grado y en lo referente al visado de trabajos profesionales. Afortunadamente, el Colegio no está en una isla, se integra en una estructura a nivel de la Comunidad Autónoma participando en el Consejo Andaluz y a nivel nacional formando parte del Consejo Superior de Colegios de Ingenieros Técnicos Industriales.
3º) Mejorar la imagen externa e interna del Colegio.
4º) Lograr la acreditación profesional para ejercer como técnicos cualificados con seguridad y profesionalidad.
5º) Y, como hemos dicho anteriormente, potenciaremos el diálogo con las Administraciones Públicas (Local, Autonómica y Central).
Antes de terminar quiero agradecer de forma especial a los empleados del Colegio que con su dedicación hacen posible el funcionamiento diario del mismo y a los que invito a seguir en la misma línea de trabajo.
Para finalizar, quiero recordar a los decanos que me precedieron en el cargo y enviarles un cálido saludo de agradecimiento por su entrega a la noble tarea que exige esta Institución.
Que Dios os dé mucha salud y a mi, sobre todo, clarividencia.